Oferta de Hoteles en Dublín

Escenario de las novelas de James Joyce, la capital irlandesa ubicada en la desembocadura del río Liffey es hoy una de las ciudades con mayor vida nocturna de Europa. Un destino perfecto para disfrutar de sus numerosos pubs y locales con música en vivo, la fábrica de cerveza Guinness, importantes puentes y el genial Castillo de Dublín, entre otras seductoras actividades que presenta.

En el centro de la ciudad se encuentra St. Stephen’s Green, un magnífico parque urbano de 9 hectáreas con un hermoso lago, esculturas, fuentes y juegos para niños. En uno de sus extremos está Grafton Street, una de las principales calles comerciales de Dublín. En este parque se puede contratar la excursión Viking Splash Tour, donde unos guías disfrazados de vikingos (en representación de los fundadores de la ciudad) te llevan a bordo de un vehículo anfibio de la Segunda Guerra Mundial por distintos puntos turísticos. El recorrido dura alrededor de una hora y cuarto y es una manera rápida de conocer Dublín.

Si caminamos 15 minutos desde el parque podremos llegar al Castillo de Dublín, un edificio que fue asentamiento de los vikingos, residencia real, sede del Tribunal de Justicia y de la Administración Inglesa en Irlanda. Hoy es utilizado para ceremonias y recepciones estatales. Se construyó en el año 1204 y alberga dos museos, jardines, cafés y biblioteca. Se realizan visitas guiadas de 45 minutos de duración que invitan a recorrer sus salones y habitaciones. En este paseo se puede apreciar su importancia para la historia de Irlanda. A la salida tendremos muy próxima la Catedral de la Santísima Trinidad, una de las dos catedrales medievales de la ciudad (la otra es la Catedral de San Patricio).

La Catedral de la Santísima Trinidad es famosa por su cripta del siglo XII que incluye una tienda y también contiene un café. El barrio en el que se sitúa es conocido como Temple Bar, con calles peatonales donde abunda la música, locales gastronómicos, tiendas de ropa y artículos de diseño. Se puede visitar el National Geographic Archive, con gran documentación fotográfica de la historia de Irlanda, el Project Arts Center y la Temple Bar Gallery + Studios, donde se puede ver arte contemporáneo.

Si nos movemos 700 metros en dirección al río Liffey nos encontraremos el Ha’penny Bridge, un puente peatonal de hierro fundido del siglo XIX. Fue el primero en construirse de los actuales 17 puentes que existen. Su nombre lo debe a que antiguamente se cobraba medio penny para atravesarlo, es decir “half penny”, que mutó en “ha’penny”. Aunque no se paga por cruzarlo desde 1919.

Cuando pasemos al otro lado del río, si lo bordeamos, llegaremos a O’Connell Street Lower, una avenida que tiene un boulevard central con varios monumentos y que nos llevará hasta el Spire de Dublín o Monumento de la Luz. Se trata de la escultura más alta del mundo. Es de acero inoxidable y mide 119 metros de alto.

Con un recorrido a pie de 20 minutos nos acercaremos a la reconocida fábrica de cerveza Guinness Storehouse. En este lugar podremos hacer degustaciones de esta afamada bebida en algunos de sus bares y conocer a través de su museo la historia y el método de elaboración.

Oferta de Hoteles en Dublín

A metros del parque St. Stephen´s Green se halla The Merrion Hotel Dublin, un restaurado edificio georgiano que actualmente es uno de los más exclusivos hoteles 5 estrellas para alojarse en la ciudad. La decoración es de estilo rural, ofrece un hermoso restaurante con vista al jardín y tiene un pub que era una bodega en el siglo XVIII. Cuenta con gimnasio, piscina y spa. Otro recomendable alojamiento para la estancia dublinesa es The Shelbourne Dublin, A Renaissance Hotel. De aspecto señorial, se ubica también próximo al St. Stephen’s Green. Tiene piscina cubierta, spa, sala de masajes, gimnasio y un exclusivo menú gastronómico.